Llega el esperadísimo (?) momento de la actualización anual de este infecto sitio y ¿qué mejor para tan ilustre fin que una infantil pinturita llevada a cabo en la tranquilidad de un bonito poblado cordobés?
Sí, es cierto: el tiempo pasa y la madurez pictórica parece cada vez más lejana. Pero bue, por lo menos esto se ve (relativamente) alegre. ¡Salud!